A pocas horas de terminar la Semana Santa y volver a nuestra rutina os cuento la receta de las torrijas de estos días . Preparamos tal cantidad que nos las hemos llevado de vacaciones pues fue imposible acabar con ellas en una sola tarde...
Necesitaremos (las cantidades son aproximadas pues dependen del tamaño del pan, de lo que absorba...)
Pan del día anterior
1 litro de leche
Medio litro de aceite de girasol*
2 huevos
Azúcar
Canela en polvo y en rama
Cáscara de limón
Ponemos a hervir la leche con la canela en rama, la ralladura de un limón y tres cucharadas de azúcar. Cuando hierva apagamos y dejamos templar.
Mientras cortamos la barra de pan en rebanadas de un centímetro y medio mas o menos .
Ponemos el aceite a calentar en una sartén grande , en un plato aparte batimos dos huevos y ahora elaboramos las torrijas mojando el pan en la leche que previamente habremos colado, después pasamos por el huevo batido y freímos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas. Escurrimos bien y colocamos en una fuente.
Aparte preparamos un almíbar con un vaso de agua y cuatro o cinco cucharadas de azúcar, removiendo bien para su disolución y dejando a fuego medio hasta que alcance la textura deseada (habrá evaporado mas de la mitad del agua). Verter sobre la fuente de torrijas , espolvorear con azúcar y canela y disfrutar...
Trucos:
*Yo prefiero utilizar aceite de girasol porque tiene un sabor más suave . (Sin que sirva de precedente ya que el aceite de oliva es una de las joyas de la cocina española).
Se puede hacer con pan especial para torrijas que venden en supermercados y panaderías, pero no es necesario, al fin y al cabo esta receta tiene cientos de años y se hacía con el pan sobrante.
Si queda leche hervida guardar para la merienda de los niños, está muy buena con sabor a arroz con leche.
Comer primero las de abajo que están bañadas en el almíbar y así se mantendrán jugosas.
Hay tantas recetas de torrijas como gustos , con vino, con miel...y hoy en día las encontramos con frutas, nata, helado...esta es la básica y ahora cada uno a experimentar.
Os he de confesar que en esta ocasión me fui a hacer las maletas mientras se hacía el almíbar y se me fue el santo al cielo de manera que el almíbar se convirtió en caramelo, (unos minutos más y llamo a los bomberos así que no lo dejéis de vigilar nunca), pero la verdad es que las torrijas al caramelo quedaron buenísimas .
De entrada pido disculpas a los alemanes por llamar apfelstrudel a este postre cuando la masa no tiene absolutamente nada que ver con la original y fantástica (pero muy elaborada) que ellos preparan . La dificultad radica en que debe ser tan fina que ,según la tradición, se pueda leer un periódico a través de ella.
Para facilitar este paso, yo utilizo masa filo que se encuentra en refrigerados de algunos supermercados. Así que esta receta está hecha un poco "a mi manera".
Ingredientes :
Un paquete de masa filo
Tres o cuatro manzanas (según el tamaño)
Pasas (un puñado )
Azúcar
Canela
Ron (opcional)
-Lo primero que hacemos es poner a macerar las pasas en el ron (también puede ser cognac o cualquier otro licor al gusto y si van a tomarlo los niños se puede usar un zumo de manzana o simplemente agua), las cubrimos y dejamos un rato antes de empezar a hacer la receta, o las ponemos unas horas si nos gustan más hidratadas.
-Pelamos y cortamos las manzanas por la mitad para trocear en pequeños dados o láminas, añadimos un poco de zumo de limón para evitar que se oxiden y oscurezcan.
-En un recipiente apto para microondas ponemos las manzanas, las pasas escurridas con el azúcar y la canela y mezclamos bien, tapamos parcialmente y metemos unos 7 u 8 minutos al microondas , pero esto dependerá de si nos gusta que el relleno esté más hecho , probando encontraremos el punto adecuado.
-Por otro lado cortamos la masa filo en tres tiras a lo largo para que queden de unos diez centímetros .
-Estiramos una tira de masa y rellenamos en la parte baja con la mezcla de las manzanas ya fría y escurrida, doblamos hacia dentro los bordes para evitar que se salga el relleno y vamos plegando hasta dejar una paquetito .
-Pincelamos con mantequilla derretida y metemos al horno ,que habremos precalentado a 180 grados, durante unos diez minutos hasta que estén dorados y cuando se templen se espolvorean con azúcar y canela.
-Se sirve normalmente templado y con una natilla clarita o helado. Aunque también está muy bueno solo a temperatura ambiente.
Es una receta muy sencilla que se tarda más en escribir que en hacer.
Los alemanes le añaden al relleno pan rallado pero como no aporta ningún sabor yo no se lo pongo , quizás cuando se hacen en rollo grande , que es lo normal, sirve para apelmazar un poco y evitar que se desmorone pero en los individuales no es necesario, pero ahí va la información por si queréis probar con pan.
Con lo friolera que soy y la que ha caído este invierno , ésta es una de las cosas que tenía que haber hecho mucho antes pues resulta de lo más agradable calentar el saquito unos minutos en el microondas y sentarse en el sillón a disfrutar de un té con la espalda bien calentita. Lo normal es utilizarlo para dolores musculares pero también sirve para calentar la cama , colocárnoslo en los pies mientras vemos la tele...
Necesitaremos:
Medio kilo o 3/4 de arroz ( lentejas, semillas de lino...)
Un puñado de hierbas secas como lavanda
Un trozo de tela de 50X30 cm para el forro
Un trozo de tela 100% de algodón de 50x30
Máquina de coser ( y en su defecto aguja e hilo).
Doblamos la tela por la mitad a lo largo y cosemos por el borde dos de las tres partes, dejando uno de los lados estrechos para rellenar con el arroz y las hierbas, cerramos ese último lado cosiendo bien para que no se salga el relleno.
Doblamos por la mitad , con el lado derecho hacia dentro (derecho con derecho) la tela que nos va a servir de forro y cosemos el lado largo y uno de los pequeños. Le damos la vuelta a la tela y en la parte abierta hacemos un dobladillo hacia dentro.
Para que se pueda cerrar y abrir con facilidad pondremos unas cintas para atar, un corchete, un botón, un velcro...de manera que podamos lavar o cambiar el forro cuando queramos.
Meter el saquito en el microondas (sin el forro si éste no es totalmente de algodón) dos minutos o dos minutos y medio como mucho , mantendrá el calor durante una hora aproximadamente, aplicar sobre la zona dolorida o a calentar.
Si lo queremos utilizar en frio para golpes o contusiones lo meteremos en el congelador en una bolsa de plástico con cierre zip para evitar olores y exceso de humedad.