martes, 13 de septiembre de 2016

Pequeños centros de mesa.

Con cosas muy sencillas que tenemos por casa como unas latas o frascos, un poco de verde del campo y algunas frutas o verduras podemos hacer en poco tiempo un centro que decore nuestra mesa y nos alegre la decoración de cualquier evento.  Después de coger unos higos y unas granadas incomestibles por inmaduras han acabado en la entrada sobre una lata de espárragos pintada a la tiza en color rosa. Dentro de la lata ponemos una esponja de floristería bien mojada sobre la que vamos pinchando las ramas y las frutas, estas últimas con un palillo o brocheta de bambú. Para conservar mejor las frutas y darle un brillo especial se puede pintar la superficie con un poco de gelatina hidratada .Unas hojas de higuera, unas ramas de arbusto con bayas y  un par de higos pequeños y verdes. Y este es el resultado.



jueves, 1 de septiembre de 2016

Pizarra

Realmente cuando algo se pone de moda empezamos a encontrarlo por todas partes en mil y una versión, este es el caso de la pizarra aplicada a la decoración, atrás quedaron los días en los que las pizarras estaban relegadas al aula ,pues bien, lejos de ese limitado uso ahora la encontramos en paredes, cuadros, muebles, cajas, puertas de cocina...en formato pintura, papel o incluso lámina adhesiva.
La pintura la he utilizado para cajas de madera, pintar las tapas de las botellitas, latas, sobre bolsas de tela...y el papel adhesivo me sirve para marcar botes de lápices en el cole, frascos de botones ... y como el otro día volví  a encontrarla he decidido pegarla en una puerta que da a la cocina, la ventaja es que si nos cansamos de ella se despega y ya esta y no hay que pintar o reparar la puerta.
Múltiples aplicaciones con diferentes resultados y sobre todo tipo de material, no es de extrañar el éxito alcanzado.Así que os animo a utilizarla en todas sus variedades.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Collares diy.

De mi última escapada a Marruecos me traje unas piezas metálicas con un estilo árabe que me parecieron muy bonitas. Me las vendieron en un pequeño taller de Nador donde un artesano trabaja con entusiasmo y minuciosidad joyas, adornos y accesorios para eventos especiales. 
Para aligerar peso y volumen la mitad alta del collar es de cadena, a la que se le engancha el hilo en el que vamos engarzando las bolas grises intercaladas con otras pequeñas mas oscuras.
Así junto a unas borlas y unas piedras grises este es el resultado.